lavandas

Una vez ya conté aquello de que me gusta exprimir la parte más bonita de las personas, la parte que más me llega, la que más envidio... para poder hacerla mía y a mi manera.
Otra vez conté que yo no era de expresar mis sentimientos ni con palabras y que físicamente me costaba mucho... Gloria tiene “la suerte” de haberme escuchado decirle lo que siento por ella y haberla abrazado más que nadie en granada pero el resto de mis amigos casi que me tienen que pedir permiso para abrazarme. Y eso fue algo que me plantee a raíz de conocer en persona a Elvira, que la conocía de hablar con Elías, la cual, sin preguntarme ni nada, me abrazó y me dijo que me quería. Eso para mí supuso un shock, pero a su vez, me hizo sentir tan realmente bien que me acordé de la vez que las niñas me obligaron a darles un abrazo y me llamaron rancia.
He sido muy rancia en mi vida,... Elías se llegó a enfadar una vez conmigo porque decía que parecía que me tenía que rogar los besos y abrazos y es simplemente que a mi, no me salían (esta maldita buena memória me hace acordarme de cosas remotas... estació de sant andreu arenal, él de pie, yo sentada, escapándome de su mirada de cabreo). A raíz de sus demandas empecé a ser algo más cariñosa, pero básicamente con él... y de ahí vienen actualizaciones varias.
A raiz de conocer a Elvi me he dado cuenta de que todos deberíamos ser así. La gente se va y los que nos quedamos, nos quedamos con la duda de si alguna vez fuimos queridos por esa persona. Existen gestos, miradas que lo demuestran y que hacen inecesarias las palabras... pero... a todos nos gustan los caramelos de vez en cuando. ¿no podríamos regalarnos los oidos con sentimientos sinceros?

¿por qué nos es más fácil decir las cosas malas? Los te quieros hay que darlos muy de vez en cuando, para que no suenen como los “hasta luego” o “hola” y así, cuando te lo digan, se nos quede la cara esa de bobos de...”oh, qué dulce eres”... pero... el resto de muestras de cariño?


¡adelante!




P.d. Mi campo de lavandas. El campo que me inventé sin saber que eran lavandas. Ahí corro cuando tengo crisis de ansiedad, ahí me escondo cuando quiero llorar... y ese es el cielo que se me nubla cuando me piden que se nuble, en mis sesiones de hipnosis. Y yo, sin saberlo...


On March 16 2010 Edit







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