Tan sólo ruido
Tambores. Los tambores hacen retumbar el suelo, las calles, las ventanas más próximas, el vientre, la memoria y el corazón. Aquel río de tambores era una brecha entre este mundo y el más allá, al igual que Caronte transportando las almas de los muertos, tal vez la diferencia es que el viejo barquero lo hacía en el silencio mientras que el sonido de la percusión, se convertía en ruido. Ruido indeseable entrando por los recuerdos, rajando los dos corazones que anteriormente vivían por y para estas fechas.
Desde el otro lado de aquel ruidoso río, me planteaba ¿cuánto mal puede hacerte la misma causa que siempre te hizo bien?, ¿cómo se pasa de querer algo con pasión a bajar las persianas para evitar los gritos de los tambores?, quizás… cuando te despides de alguien el siguiente paso sea despedirte de todo. A pocos metros estaban mis pies de aquella casa separada por el ruido, a un lado la felicidad, mi alma tranquila y al otro la angustia, tener que escuchar la música que te devuelve transformado en dolor lo que fue tu vida.
Tambores. Tambores que golpean los latidos de quienes la naturaleza, lo común, les dio la espalda. Seguirá la música, seguirán recorriendo las calles bajo aquel balcón, el Cristo y la Virgen, porque todo sigue cuando todo se acaba.Ya no habrá Semana Santa, tan sólo… ruido de tambores.
Dedicado a dos personas, que me han hecho mucho que pensar tan sólo con su silencio.
PD: sientu la tristeza de la actu, pero sentí akello y debía escribirlo jeje :)
On April 01 2010
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