Vie

Podría escribir mil y unas frases contando, cada recuerdo a partir de la última palabra que se dejó caer por aquí, sin embargo, ¿ Por qué rememorar el pasado pudiendo narrar el bonito presente ?
Empecé la vida en la universidad como si el mundo tuviera una puerta secreta, que reserva sus llaves para aquellos que han luchado por ella, y detrás de la cual se encuentra otro mundo en donde el aire que se respira huele a independencia.
Si, al fin podía decir que tras años de lucha había llegado a lo que tanto quería: salir del pueblo, mirar al mundo a los ojos y decirle, soy Ignacio, aquel que quieras o no, te va comer...
De hecho, fue así durante un tiempo, ¡já! te creías en la cima del mundo e irradiabas más felicidad que la energía producida por la combinación de dos estrellas de neutrones. Sentías como al inspirar una sensación de poder inundaba tu cuerpo, como al respirar la epinefrina invadía tu cuerpo, y la serotonina inundaba tu cerebro; eras capaz de todo...
No echabas de menos nada ni nadie, te creías autosuficiente, en definitiva el rey del mambo.
Pero, todo lo que sube, baja...
Todo lo nuevo, se convierte en rutina, empiezas a añorar lo viejo conocido y vuelves a buscar los antiguos vicios...Has tardado años en llegar donde estás y de repente te das cuenta de que aún te queda todo por hacer, ¿ qué agobio, no ?
Cuando ya todo te parece igual y diáfano es cuando te empiezas a preguntar por qué eso es así, y te das cuenta, de que eres tú mismo el que le está escondiendo la sal a su vida.
Pues, ¿ sabéis una cosa ? ¡Me niego a que ocurra eso!
No tienes más que mirar a tu alrededor, para que los que en mi opinión son felices desgraciados, porque van a tener que ser felices con lo que tienen toda su vida, y encima son ellos mismos los que se privan de ello. Entonces, te preguntas: si tienes los medios, y está en tu mano cambiar lo que quieras, o casi todo lo que quieras, es decir, puedes hacerlo...
Pues solo queda decir, preparados, listos, YA y que el mundo se prepare porque vas a volver a morderlo y está vez chicos, no vas a permitir que te quiten el plato de la mesa otra vez...


Sé que todo esto suena muy abstracto, pero en realidad, no es más que el reflejo, de que cada uno se establece su límite ( vale, hay algunos impuestos ), y que por tanto, cada uno tiene la potestad de labrar su futuro, o por lo menos en el sitio en el que vivimos, por lo que, no perdamos la oportunidad de . . .

On December 08 2010 Edit







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